Dolor en las manos, ¿será artrosis?

Nuestras manos y nuestros dedos están en constante movimiento. En ocasiones, cuando notamos molestias o dolor en esta parte del cuerpo, no solemos prestarle mucha atención. Pero si el dolor en las manos es persistente incluso en reposo, aparecen deformaciones o notamos pérdida de movilidad deberemos empezar a preocuparnos. Especialmente si este dolor nos impide realizar algunas tareas diarias, como coger una taza, doblar la ropa o usar el teléfono móvil.

Existen varias patologías que se pueden asociar al dolor de manos. Detectarlas a tiempo será clave para que el tratamiento funcione correctamente.

  • Síndrome del túnel carpiano: presión o pinzamiento del nervio mediano que pasa por el túnel carpiano (en la base de la muñeca), provocando un adormecimiento de los dedos, especialmente por la noche, y puede ir acompañado de pérdida de fuerza y dolor. Su tratamiento se basa en la cirugía, con resultados positivos en la gran mayoría de casos y recuperando la sensibilidad.
  • Tendinitis: inflamación o irritación de los tendones que extiende a los dedos, especialmente al pulgar. Esto provoca dolor en el dorso del pulgar o de la mano, a la altura de la muñeca, y normalmente va asociado a un aumento del volumen de la zona. Su tratamiento incluye antiinflamatorios, infiltraciones y, en última instancia, cirugía.
  • Quiste sinovial: pequeño nódulo o bulto redondeado con líquido en su interior que aparece encima de las articulaciones de los dedos de las manos o de las muñecas. Puede provocar dolor al presionarlo y dificultar el movimiento para coger objetos. Su tratamiento puede variar en función de cada situación. En ocasiones, los quistes suelen desaparecer espontáneamente. En otras, si el quiste es doloroso, se puede optar por antiinflamatorios. Otra opción es realizar una aspiración para retirar el líquido y descomprimir el nódulo. La última opción incluye cirugía un poco más invasiva, pero con resultados positivos.
  • Artrosis: desgaste del cartílago articular de manera natural que ocurre con el paso del tiempo. Dolor, inflamación, rigidez y pérdida de movilidad son los síntomas más comunes. Al ser una enfermedad crónica, su tratamiento se basa en reducir los síntomas y aliviar el dolor para poder realizar las tareas diarias con más facilidad. Se puede complementar el tratamiento con ejercicio moderado y dieta equilibrada.

La artrosis de manos es el segundo tipo de artrosis más común entre los españoles. La artrosis que afecta específicamente al pulgar se conoce como rizartrosis y es más frecuente de lo que parece. Los primeros síntomas suelen ser dolor en la base del pulgar y pérdida de movilidad en los dedos, lo cual limita realizar muchas tareas diarias.

Si queremos evitar cualquier molestia en las manos, los especialistas aconsejan realizar una serie de ejercicios diarios recomendados con el objetivo de mejorar la movilidad y la funcionalidad de la articulación.

manos artrosis

  • Compartir

  • Los comentarios están cerrados.

    Nuestro objetivo es favorecer una comunicación respetuosa e interesante. Para ello, recomendamos seguir las siguientes “pautas de participación”.