Técnicas para convivir con el dolor

Nadie hubiera dicho que el dolor es el mecanismo que garantiza nuestra supervivencia: es la señal de alerta que tiene nuestro organismo para avisarnos de que algo no funciona correctamente.

Aunque el dolor sea un fenómeno subjetivo, muchas personas padecen esta sensación desagradable día tras día. Entre el 40% y el 80% de las consultas médicas están relacionadas con el dolor, según la Sociedad Española del Dolor (SED). La intensidad del dolor varía según el nivel y la gravedad de la enfermedad, por eso existen distintos umbrales frente al dolor.

Tipos de dolor

  • Agudo: es un mecanismo de defensa de nuestro cuerpo. Se activa el sistema responsable de avisar al cerebro de que existe algún daño y se actúa para hacerlo desaparecer (se cura gracias a nuestras defensas o se administran los fármacos necesarios).
  • Crónico: es aquel que persiste más de seis meses ininterrumpidos en ausencia de la lesión inicial y no responde al tratamiento.
  • Neuropático: es el resultado de una lesión o enfermedad del sistema nervioso periférico o central. Este tipo confunde los estímulos externos, como la temperatura o el tacto, con estímulos dolorosos.

Una vez localizado el dolor, es hora de tratarlo. Muchos especialistas recomendarán un tratamiento farmacológico convencional con analgésicos y/o antiinflamatorios. Sin embargo, puede que este tipo de métodos no sea suficiente para aquellas personas con dolor crónico. Éstas son algunas terapias complementarias que podrían ayudar a aliviarlo y a convivir con él:

  • Ejercicio físico. Existen evidencias de que mejora la condición física, la intensidad del dolor y la calidad de vida, especialmente en personas con enfermedades musculoesqueléticas, como la artrosis o la fibromialgia.
  • Realidad virtual. Entrenar al cerebro con esta tecnología supone de gran ayuda, ya que ofrece la posibilidad de entrenar de nuevo al cerebro para modificar la percepción de los estímulos. Su objetivo es ayudar al cerebro a entender que los movimientos dolorosos realizados en el pasado ahora son seguros e indoloros.
  • Mente positiva. Las emociones también juegan un papel principal en la percepción del dolor. Pensar en positivo y ser optimista ante cualquier enfermedad es la base para su superación. 

Con esto queremos decir que no debemos tirar la toalla, una o varias de estas técnicas se pueden aplicar a diario, lo cual ayudará a mejorar en calidad de vida.

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  • 1 comentario en "Técnicas para convivir con el dolor"

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