¿Qué es la artrosis cervical?

¿Qué es la artrosis cervical?

Artrosis cervical

Según la Fundación Española de Reumatología, la artrosis cervical o cervicoartrosis es provocada por la lesión o desgaste del cartílago de las articulaciones de la columna cervical. Se trata de un tipo de artrosis que a menudo no da síntomas: en muchas ocasiones no está diagnosticada y se localiza de forma fortuita al realizar una radiografía de la zona afectada. El dolor puede aparecer al realizar actividades mecánicas o cargar pesos. El síntoma más común es rigidez y dolor de la articulación del cuello (cervicalgia).

Los síntomas más habituales son:

  • Dolor al mover el cuello
  • Rigidez que mejora con estiramientos o movimiento
  • Picos de dolor puntuales que desaparecen al cabo de pocos días
  • Dolor leve o moderado en la parte posterior e inferior del cuello

El origen de la artrosis cervical suele ser una combinación de factores genéticos y ambientales. También puede ser provocada por un traumatismo, infección o malformación congénita. La artrosis cervical es diagnosticada en base a los síntomas que refiere el paciente en la consulta del médico de cabecera o del reumatólogo, que lo confirma por medio de radiografías de columna cervical.

Al igual que otros tipos de artrosis, las medidas no farmacológicas (ejercicio, fisioterapia) ayudan a aliviar los síntomas. Si la artrosis cervical tiene un fuerte componente contractural (muscular) se pueden utilizar relajantes musculares. Es importante no auto-medicarse y seguir los consejos del reumatólogo, quien le indicará el mejor tratamiento a seguir. Existe una serie de ejercicios, estiramientos y automasajes que mejoran el dolor y la flexibilidad de la articulación. No fumar también es importante: diversos estudios han identificado una relación entre tabaquismo y mayor riesgo de artrosis.

Medidas de higiene postural

Una buena higiene postural también ayuda a prevenir y ralentizar la artrosis: las malas posturas, sobretodo en trabajos de oficina, favorecen el desgaste cervical.

  • Mantener la cabeza centrada sobre la columna vertebral y los hombros alineados con las caderas.
  • Si se trabaja muchas horas sentado, es aconsejable levantarse, caminar y realizar estiramientos con frecuencia (esto es saludable para muchas cosas, no sólo para la artrosis cervical)
  • Es importante la postura a la hora de dormir. Debemos mantener cabeza y cuello alineados con el cuerpo.
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